La Copa Chenel se ha consolidado como un clásico de la temporada taurina. Se ha hecho un sitio en el corazón del aficionado, porque le ofrece la posibilidad de descubrir a muchos toreros nuevos. Precisamente para la gran mayoría de los nuevos toreros, este certamen se ha convertido en la única oportunidad para darse a conocer y empezar a torear. En unos tiempos de una monotonía angustiosa en la mayoría de las ferias, la Copa Chenel supone un auténtico revulsivo y la única posibilidad de renovar el escalafón. Toreros como Borja Jiménez o Fernando Adrián, estaban en una situación desesperada en la que no toreaban nada. Gracias al certamen que nos ocupa, pudieron darse a conocer y triunfar, y ahora son dos diestros importantes que han conseguido un puesto importante en el escalafón. Si la Copa Chenel no existiera, habría que inventarla, porque ahora mismo, es prácticamente el único evento para lanzar a nuevos matadores de toros. Además, el toro que se lidia suele ser de buenas ganaderías y está muy bien presentado. Esto garantiza la satisfacción del aficionado y la seriedad de un certamen que da auténticas oportunidades. Es obligado agradecer el esfuerzo que han hecho la Comunidad de Madrid y la Fundación Toro de Lidia, para apoyar y sacar adelante tan buena iniciativa.
El elenco de matadores elegido para la edición de 2026, es muy interesante. Este año se ha optado por dar una segunda oportunidad a matadores que tuvieron mala suerte, o que aún estando bien, no consiguieron llegar a las últimas etapas de certámenes anteriores, lo cual me parece muy bien. Pienso sinceramente que el nivel es mucho mejor que el año pasado, porque esta vez se ha pensado más en la proyección de futuro del torero, que en otra clase de condicionantes. La procedencia geográfica de los matadores es muy variada. La presencia de toreros madrileños es obligada, pero también están anunciados toreros de otras regiones de España, incluso un francés, un mexicano y un peruano. Eso sí, llama la atención la ausencia de toreros andaluces.
Toreros de Clase
De entre los toreros de clase, destaca la presencia de Mario Navas, un torero muy nuevo de Valladolid, que incomprensiblemente se quedó totalmente parado tras tomar la alternativa. Su estética rotunda y un concepto del toreo muy abelmontado, le hacen un torero muy atractivo. Entra en la copa por derecho propio, por haber ganado el certamen de novilladas de Castilla y León en 2023. Es mi apuesta personal. También tengo mucho interés en ver al mexicano Héctor Gutiérrez, otro superclase, que además tiene el valor necesario para expresarse con muchos toros. Fabio Jiménez es un matador riojano de alternativa muy reciente. Es elegante y torea muy bien con la mano izquierda. Puede ser una de las sorpresas de la copa. Me agrada mucho la inclusión de dos toreros veteranos que torean muy bien, Javier Cortés y Alberto Durán. Javier Cortés ha tenido tardes importantes en Madrid, pero lamentablemente, no le han servido para torear y situarse. Alberto Durán es un zamorano, con un concepto del toreo muy clásico, con sabor a la Edad de Plata. No ha tenido mucha suerte, vamos a ver si su suerte cambia a partir de la copa. El torero charro Alejandro Marcos tiene mucho arte, tiene pellizco. Hace cuatro años disfrutó de buenas oportunidades, pero el tren se le escapó. Ahora tiene la ocasión de volverlo a coger. El madrileño Fernando Plaza fue un novillero brillante, de aire muy josetomasista, me alegra verle anunciado en el certamen.
La Copa Chenel también ofrece la presencia de toreros muy capaces, como por ejemplo El Rafi. Es un torero francés, de Nimes. Siempre me ha sorprendido por su seguridad delante del toro, además su trazo es elegante. García Pulido ha pagado muy cara una confirmación de alternativa sin éxito, pero merece nuestra atención porque tiene un muletazo de trazo largo y por abajo. El salmantino Manuel Diosleguarde tiene el valor probado, porque un toro de Cebada Gago estuvo a punto de matarle en Cuéllar. No ha perdido los arrestos y se sigue yendo derecho detrás del estoque. Tiene mucho oficio y sabe torear. Creo que es de los más capacitados para ganar la copa. También puede sorprender Jorge Isiegas, torero maño. Torea muy asentado y maneja bien el capote. El extremeño Manuel Perera tiene mucha raza y se monta encima de los toros. Y el valor siempre se ha cotizado en el toreo.
En tercer lugar tenemos a un grupo más heterogéneo de toreros. Los extremeños Tomás Angulo y Tomás Campos, tienen buenas maneras. También tienen buen corte el madrileño Álvaro Burdiel y el peruano Juan Carlos Cubas. A veces, a los cuatro les ha faltado algo de decisión, ahora tienen una excelente oportunidad para reivindicarse. Alejandro Chicharro, madrileño, hizo una buena temporada de novillero en 2024, que le llevó a tomar una alternativa de lujo. Ahora tiene la ocasión de dar un gran paso adelante. Mata bien, cosa siempre importante, pero en un certamen de estas características, más. También es madrileño Juan Miguel, quizá el torero menos conocido de todo el elenco. Siempre que le he visto, ha puesto todo de su parte, se arrima mucho.
Esperemos que los toros embistan, que el jurado acierte en sus decisiones y que los toreros estén inspirados. Y allí estaremos para verlo, con Antoñete, santo patrón del certamen, siempre en el recuerdo.

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