El pasado mes de abril tuve el inmenso honor de publicar Morante, del calvario a la gloria, una obra editada por Jarana y firmada al alimón con Javier Romero Jordano que se sumerge en los entresijos de la brillante trayectoria artística del genio de La Puebla del Río. La acogida de la obra ha sido tan abrumadora que la primera edición del libro se agotó en cuestión de días. A ello se le suma el hito de haber alcanzado las primeras posiciones de ventas en las categorías de “biografía” o “periodismo” de portales de venta como Amazon, desbordando así la esfera meramente taurina.
Para poner en valor la relevancia del libro y reivindicar la trascendencia de la tauromaquia como expresión cultural de referencia, la sede de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) acogió el pasado 2 de junio una jornada dedicada a tal empeño en la que, además de presentar el libro y escuchar a profesionales como el empresario Rafael García Garrido o el ganadero Antonio Bañuelos, tuvimos el honor de contar con la presencia de Enrique Cerezo.
El presidente del Atlético de Madrid tomó la palabra para realizar una cerrada defensa de la tauromaquia, en la que destacó tanto su dimensión cultural como su importancia económica. Comenzó recordando que la tauromaquia “es una disciplina con siglos de antigüedad que aúna tradición, cultura y capacidad para aportar riquez”», definiéndola como “una industria en la que se combinan el mundo del espectáculo, la ganadería y el arte en un universo único, tan complejo como particular”.
El empresario agradeció al mundo taurino “su compromiso con una tarea que no se agota en la creación de riqueza económica, sino que alcanza también la creación de riqueza cultural”. En este sentido, defendió que “la cultura, y el toreo entre sus expresiones más antiguas y más hondas, es parte esencial del tejido de nuestra sociedad, de nuestra identidad y, en última instancia, de lo que somos como pueblo”.
Para Cerezo, la principal aportación de Morante ha sido demostrar “la condición atemporal del toreo”. Según señaló, el diestro sevillano posee “la capacidad de rescatar faenas y hacer resurgir sobre el albero la solemnidad y la emoción de antaño”, algo que considera “no solo un hecho sorprendente para los aficionados, sino también la constatación de una cualidad extraordinaria para emparejarse con las grandes leyendas de la Fiesta”.
A su juicio, “cuando asistimos a una tarde de Morante no sabemos exactamente lo que vamos a ver, pero sí sabemos que estamos ante un fenómeno único, de esos que aparecen una vez cada muchas décadas, y que engrandecen esa época en que se manifiestan ante nosotros”. Cerezo admitió que la trayectoria del torero sevillano “no ha estado exenta de quiebros y dificultades”, algo que, lejos de disminuir su figura, “ha contribuido a agrandar su leyenda”. Según explicó, “como sucede con los grandes artistas, la vida queda muchas veces en segundo plano cuando se debate en ese fino hilo del que depende la escultura que forman hombre y toro, frente a frente”.
Junto a la reivindicación cultural, el presidente del Atlético de Madrid quiso poner el foco en la importancia económica de la tauromaquia. “Detrás de cada festejo y detrás de cada toro hay una gran economía”, afirmó. “Hay varias cadenas de valor, no una sola, que hacen posible la función empresarial y social de la tauromaquia”.
Por ello, defendió que los toros constituyen “un sector que genera empleo, fomenta el turismo y crea una marca de identidad indeleble para nuestro país”. En su opinión, la tauromaquia representa “una manifestación única e irrepetible que contribuye a proyectar la imagen de España en todo el mundo”. Cerezo fue más allá y definió la Fiesta como “un milagro cultural y económico” y sostuvo que “el arte y la verdad que encierra una tarde de toros son y serán inmortales”.
Sobre Morante, del calvario a la loria, Cerezo destacó que “el libro permite recorrer una de las temporadas más memorables que se recuerdan en la historia reciente de la tauromaquia”. El presidente de la comisión de cultura de CEOE recordó el cigarrero “nos mantuvo en vilo durante toda la temporada 2025 con grandes faenas que ya forman parte de la historia del toreo”, pero también “nos hizo sufrir con los envites que forman parte de la vida en el ruedo” y llegó incluso a sorprender con “una retirada que, por fortuna para todos los que amamos este arte, resultó ser solamente temporal”. En este sentido, agradeció a los autores “el esfuerzo por impulsar y documentar un arte único e irrepetible”. En la misma línea, animó a “dejarse cautivar por este libro, que refleja los quiebros y dificultades que ha superado Morante, lo que ha permitido engrandecer su dimensión humana y artística”.

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